16 de abril de 2026

La casona del Botánico se pone en valor: cómo es el plan para recuperar uno de los edificios más históricos del jardín

La Ciudad avanza con una restauración integral del edificio ubicado en el Jardín Botánico, con obras que apuntan a conservar su historia y hacerlo más accesible para vecinos y visitantes.

Una obra para recuperar un ícono del Botánico

En el corazón del Jardín Botánico, una de las postales más reconocidas del espacio verde empieza a transformarse con un plan de restauración que busca devolverle su valor original y adaptarlo a las necesidades actuales.

Se trata de la casona histórica, un edificio que forma parte del paisaje porteño desde hace décadas y que ahora atraviesa una intervención integral tanto en su interior como en su exterior.

La iniciativa apunta a recuperar este lugar representativo y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones para que más personas puedan recorrerlo y disfrutarlo dentro del predio.

Desde el Gobierno de la Ciudad explicaron que esta obra se enmarca en una política más amplia que busca preservar el patrimonio cultural y paisajístico de Buenos Aires.

En ese sentido, la intervención no aparece como un hecho aislado, sino como parte de un trabajo sostenido que también incluyó la restauración de esculturas dentro del mismo jardín.

“Este increíble espacio verde es considerado uno de los mejores jardines botánicos del mundo y es una obligación para nosotros preservarlo”, señaló Ignacio Baistrocchi, ministro de Espacio Público.

“La casona es otro lujo arquitectónico e histórico y es un honor hacernos cargo de su recuperación”

Qué obras se están haciendo y qué va a cambiar

El proyecto contempla una intervención completa del edificio, con trabajos en la planta baja, la planta alta y también en la azotea, abarcando cada sector de la estructura.

Uno de los puntos centrales es la mejora en la accesibilidad, con la incorporación de rampas en las torretas y la instalación de un ascensor interior para facilitar la circulación.

También se suman nuevos sanitarios públicos, con espacios adaptados para personas con discapacidad tanto en planta baja como en planta alta.

En paralelo, se avanza con la conservación de las fachadas de ladrillo, respetando su diseño original y realizando tareas de limpieza, sellado y recuperación de piezas dañadas.

Las carpinterías de puertas y ventanas también forman parte de la puesta en valor, con trabajos sobre la madera, reposición de herrajes y recambio de vidrios.

Además, se recuperará la escalera histórica y se renovará la iluminación del edificio, buscando mejorar tanto su uso como su conservación.

El plan incluye también una reorganización de los espacios internos y la incorporación de nuevo mobiliario en la planta alta.

Entre las novedades, se proyecta un área destinada a un café y la creación de espacios comunes abiertos, pensados para que la gente pueda quedarse más tiempo dentro del jardín.

“La puesta en valor de su casona muestra una forma de gestión que integra patrimonio, espacio público y ambiente”, explicó Natalia Persini, subsecretaria de Ambiente.

Un edificio con más de un siglo de historia

La casona fue construida en 1881 y está directamente vinculada a la historia del Botánico y al desarrollo de los espacios verdes en la Ciudad.

El proyecto original fue del ingeniero Jordan Wysocki, convocado por Domingo Faustino Sarmiento para avanzar en la creación de un gran parque urbano.

El edificio, con sus cuatro torreones en las esquinas, tiene un estilo que recuerda a un castillo inglés y está revestido en ladrillos rojizos.

A lo largo del tiempo tuvo distintos usos: fue sede del Departamento Nacional de Agricultura y también del Museo Histórico Nacional.

Más adelante pasó a ser sede de la Dirección de Paseos y durante la gestión de Carlos Thays, el reconocido paisajista, fue habitado por su familia.

Actualmente, el edificio funciona como sede administrativa del jardín, manteniendo su vínculo con la gestión del espacio verde.

El Botánico abrió sus puertas al público el 7 de septiembre de 1898, consolidándose como uno de los espacios más emblemáticos de la Ciudad.

Esculturas restauradas y un trabajo que sigue

La puesta en valor de la casona se suma a otras intervenciones que se vienen realizando dentro del jardín, especialmente en su patrimonio artístico.

Durante 2025, especialistas del taller Monumentos y Obras de Arte trabajaron en la restauración de veinte esculturas distribuidas en el predio.

Entre las obras intervenidas se encuentran bustos y piezas como la Plegaria a la india tehuelche, La Flora, la Amazona o el Cisne, entre otras.

Las tareas incluyeron limpieza, consolidación de materiales, reposición de partes faltantes y tratamientos de protección para su conservación.

Todo este trabajo forma parte de una política que busca mantener en buen estado tanto los edificios como las obras que forman parte de la identidad del lugar.

Un pulmón verde clave en la Ciudad

El Jardín Botánico Carlos Thays es uno de los espacios verdes más importantes de Buenos Aires y fue declarado Monumento Nacional por su valor cultural y natural.

En sus siete hectáreas conviven distintas especies de flora argentina y de otros continentes, con ejemplares únicos dentro de la Ciudad.

Además de ser un lugar de paseo, el Botánico cumple funciones vinculadas a la investigación, la educación y la conservación de la biodiversidad.

Por su ubicación en plena trama urbana, también aporta a la regulación térmica y a la absorción del agua de lluvia, funcionando como una infraestructura verde clave.

La restauración de la casona se suma a ese rol, con la idea de mantener el espacio activo, accesible y en condiciones para que siga siendo parte de la vida de la Ciudad.