La Virgen de Copacabana reunió a miles de fieles en el barrio Charrúa

La Virgen de Copacabana reunió a miles de fieles en el barrio Charrúa

La celebración de la colectividad boliviana incluyó misa, procesión, música, gastronomía y danzas tradicionales por las calles del barrio.

Una jornada de fe y tradición

Miles de personas participaron de las fiestas patronales de Nuestra Señora de Copacabana junto a la comunidad del barrio Charrúa y la colectividad boliviana.

La celebración reunió expresiones religiosas y culturales que forman parte de la identidad de la comunidad boliviana en Buenos Aires.

🙏 La misa fue encabezada por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, y el obispo auxiliar Pedro Cannavó, bajo el lema “Con María vivamos la alegría de la oración”.

También participó Pilar Bosca, directora general de Cultos de la Ciudad, quien acompañó a los vecinos y a las familias presentes durante la jornada.

Una procesión por las calles del barrio

Después del encuentro religioso se realizó una procesión por las calles de Charrúa, acompañada por los fieles.

📍 El recorrido formó parte de una festividad que se mantiene como uno de los momentos centrales del calendario de la colectividad boliviana.

La celebración permitió mantener presentes costumbres, valores y prácticas que las familias transmiten entre generaciones.

Música, danzas y sabores bolivianos

La jornada continuó con música y danzas tradicionales, entre ellas las conocidas morenadas.

🎭 Los trajes, colores y ritmos característicos de Bolivia acompañaron el festejo y transformaron las calles del barrio en un espacio de encuentro comunitario.

La propuesta también incluyó gastronomía autóctona, sumando otro de los elementos que identifican a esta celebración religiosa y cultural.

El valor de una fiesta compartida

Pilar Bosca destacó la importancia de la festividad para la colectividad boliviana y para los vecinos del barrio, por su aporte a la diversidad cultural y religiosa de la Ciudad.

Según señaló, el encuentro ofrece la posibilidad de compartir jornadas atravesadas por la fe, las tradiciones, la música y los sabores propios de la comunidad.

La celebración volvió a reunir a familias y fieles alrededor de una tradición que combina devoción religiosa, pertenencia barrial y expresiones culturales bolivianas.