Noticias Destacadas

Diputados reformó la ley electoral y las empresas podrán volver a aportar a las campañas electorales

La Cámara de Diputados convirtió en ley esta tarde el proyecto que modifica el Financiamiento de los partidos políticos, y restablece los aportes de empresas en las campañas electorales, lo que había sido prohibido en una anterior reforma de 2009. De esta manera, la ley ya podrá aplicarse en esta campaña presidencial hacia las elecciones de octubre.

La votación fue de 148 a favor, y 69 en contra. Estuvieron por la afirmativa Cambiemos, el peronismo federal y el bloque del Frente Renovador. Se necesitaban 129 votos para la mayoría absoluta(la mitad más uno del cuerpo) como exige la Constitución para modificar leyes electorales y que afecten a los partidos políticos.

En contra del financiamiento privado votaron el kirchnerismo, sus aliados de Red x Argentina que lidera Felipe Solá, y la izquierda. Como se había anticipado, hubo disidencia en Cambiemos: acompañaron la ley en general pero votaron en contra de los artículos que habilitan el aporte empresario, Elisa Carrió y sus diputados cívicos.

El artículo ​4 era el de la polémica, quehabilita al financiamiento de las personas jurídicas. Tuvo 135 votos a favor, y 81 en contra. Además se aprobó por 136 a 76 votos el artículo 6 que dispone para el aporte de los privados un límite de hasta el 2% del total de lo permitido por la Justicia para gastar en la campaña de esa fuerza.

Esta ley fue apurada y trabajosamente negociada para llegar a aplicarla antes de las próximas elecciones. Fue una reacción ante el megaescándalo de los cuadernos de las sobornos, en la que empresarios de primera línea quedaron procesados por aportes ilegales a las campañas y pago de coimas al kirchnerismo.

También por un caso de escala mucho menor pero que mostró los agujeros negros en el financiamiento de la política, los aportantes “truchos” de Cambiemos en provincia de Buenos Aires, una larga lista de personas físicas que servía para “cumplir” con la formalidad de blanquear aportes atribuyéndoles pequeñas sumas de dinero que nunca habían salido de sus bolsillos.

El Gobierno celebró la sanción de la ley. El secretario de Asuntos Políticos del Ministerio del Interior, Adrián Pérez, sostuvo que “hoy el Congreso dio un gran paso adelante en materia de transparencia política. Celebramos que se haya alcanzado el consenso para aprobar esta ley y podamos contar en este proceso electoral con un régimen de financiamiento de campañas más transparente y con más controles en manos de la Justicia”.

En el inicio del debate, el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, el macrista Pablo Tonelli, consideró el proyecto como “un gran paso para mejorar la transparencia de las campañas electorales”, en alusión a la bancarización de los aportes.

Destacó el objetivo de “evitar la informalidad, que no haya donaciones anónimas que no se sabe de dónde vienen y que no haya destinos que se ignoren, y que no se sepa en qué se gasta el dinero”.

Juan Manuel López, de la Coalición Cívica, argumentó el rechazo a los aportes privados, en línea con una posición histórica del partido de Carrió. “Siempre hemos hablado de la autonomía que debe tener la política respecto de otros factores de poder, y hemos votado en consecuencia”, explicó López.

La massista Graciela Camaño justificó el apoyo a la ley. En este sentido le replicó a la kirchnerista Gabriela Cerruti, que había puesto como ejemplo que ahora iban a poder aportar los laboratorios tanto como otras empresas privadas para asegurar la continuidad de sus negocios.

Camaño recordó justo que tres laboratorios en 2007 aportaron a la campaña de Cristina Kirchner, con fondos investigados por sus vínculos con lavado de dinero del tráfico de efedrina. También cuestionó a Cambiemos por “agarrar el padrón de los pobres y hacerlo aportar” para la campaña en la provincia de Buenos Aires.

“No vengamos a hacer el discurso de la locura, o a hacernos los asustados, o a decir que ponemos en juego la democracia, simplemente porque estamos cambiando el método de financiamiento e incorporando la posibilidad de que las personas jurídicas financien las campañas”, sostuvo.

Entre los críticos del proyecto, el kirchnerista Agustín Rossi, jefe de la bancada del FpV, defendió la reforma de 2009 que prohibía los aportes de empresas y consideró que “lo que hicimos en 2009 fue un avance importante”, no sólo por la selección de los candidatos, al instaurarse las PASO. Rossi cuestionó que esta ley reduce el 50% el espacio cedido en medios audiovisuales (en efecto, se reduce del 10% al 5% de la programación).

Rossi ratificó la postura de su bancada: “cuanto menor injerencia exista de las empresas privadas mejor para la transparencia de la política”, indicó. Y se pronunció por el “financiamiento público”.

En la misma línea, Felipe Solá sostuvo que “estamos absolutamente en contra del financiamiento empresario. Se pone el 2% como tope para cada empresa. Los holding cuántas empresas pueden tener?, muchísimas. O sea que del 2% pueden ir al 15%, al 20% o más”, cuestionó.

Desde el Frente de Izquierda, Mónica Schlotthauer rechazó el proyecto porque “busca avalar los negociados con la política. Se habla de transparencia pero huele peor que el Riachuelo. Los favores del financiamiento empresarial se devuelven votando leyes”.

Share: