Un pequeño sobresalto; los ojos que asoman por encima del barbijo y denotan sorpresa. No hay tiempo de procesar si fue dolor o no. Quizá se sintió como un pellizco en el dedo índice. Son milésimas de segundo y la muestra ya está hecha. Una joven vecina del barrio de Montecastro, fue una de las voluntarias que se sometió al Estudio de Seroprevalencia. Esa gota de sangre que le tomaron se envía al Hospital Gutierrez y en unos días revelará si esta vecina contrajo o no coronavirus.
El estudio tiene como objetivo medir el porcentaje de anticuerpos que tiene la población de la Ciudad. Determinar cuánta gente se contagió y no se dio cuenta, ya sea porque no tuvo síntomas, o los tuvo de manera leve, y entonces no recurrió al sistema de salud para hacerse el hisopado.
El relevamiento es un proyecto articulado entre la Dirección General de Estadísticas y Censos, dependiente del Ministerio de Hacienda y Finanzas porteño, y el Ministerio de Salud de la Ciudad. Se puso en marcha el 22 de julio y el viernes debería estar concluido. Para entonces, habrán sido testeados 2.000 vecinos.
En un mediodía apacible, casi primaveral, en Montecastro el único movimiento se nota sobre la avenida Alvarez Jonte, el eje comercial del barrio. En las calles circundantes, casi no se escuchan ruidos y tampoco se ve un ir y venir de autos, ni de gente. La encuestadora y la enfermera que representan a la Ciudad solo tocarán la puerta del vecino o la vecina que previamente haya dado su consentimiento para realizar este test de seroprevalencia. Así es que en algunos hogares ya las están esperando.
A mediados de julio, el Gobierno porteño seleccionó posibles voluntarios en todos los barrios y de todos los niveles sociales, para que participen en el estudio. “Es una enfermedad tremendamente asimétrica. En villas y asentamientos podés tener hasta el 50% de contagios entre los vecinos, como sucede en Villa 31. Y en edificios de viviendas en donde las condiciones de aislamiento y ventilación son las ideales, puede haber hasta diez veces menos de contagios. El desafío es capturar esta heterogeneidad para dar un panorama de la realidad poblacional de la Ciudad”, le explicó Daniel Ferrante, Subsecretario de Planificación Sanitaria y Gestión en Red.