La Ciudad envió a la Legislatura un proyecto para modificar el Código Urbanístico
La iniciativa propone revisar alturas, ampliar centros libres de manzana y orientar nuevos desarrollos hacia avenidas y zonas con infraestructura de servicios.
🏙️ Un proyecto para revisar cómo crece la Ciudad
El Gobierno de la Ciudad envió a la Legislatura porteña un proyecto de ley para ajustar el Código Urbanístico vigente. La propuesta busca modificar normas vinculadas a las alturas de construcción, la densidad y el desarrollo de distintas zonas de Buenos Aires.
El texto ingresó a la mesa de entradas del Poder Legislativo porteño en la tarde de este martes. Ahora será analizado por los legisladores, que deberán debatir la iniciativa y definir si avanza hacia una nueva ley.
Según la información difundida, el objetivo es priorizar una mirada sobre cada manzana y su relación con el entorno, dejando atrás el desarrollo pensado únicamente por parcela. La propuesta plantea una distribución más equilibrada de la densidad urbana.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, afirmó que la iniciativa apunta a respetar la identidad de los barrios y a evitar construcciones que no contemplen las características de las zonas residenciales.
«No vamos a permitir más que en las zonas residenciales se construyan edificios que no cuiden la esencia de cada manzana y vamos a promover desarrollos solo en avenidas con la infraestructura adecuada». Jorge Macri
📍 Cambios en alturas, manzanas y áreas residenciales
Uno de los principales puntos del proyecto es la modificación de las Unidades de Sustentabilidad de Baja Densidad. Se incorporaría la categoría U.S.A.B. 0, con una altura máxima de nueve metros, para zonas de uso predominante de vivienda unifamiliar.
También se plantea que la U.S.A.B. 1 tenga una altura máxima de doce metros. Las unidades de baja densidad 0, 1 y 2 tendrían una pisada hasta la Línea de Frente Interno, lo que ampliaría los Centros Libres de Manzana y aumentaría el terreno absorbente.
La propuesta incluye una revisión de las Planchetas de Edificabilidad y Usos de toda la Ciudad. Según el proyecto, esa revisión toma en cuenta el tejido existente, la preservación de la identidad barrial y un crecimiento gradual de las alturas hacia las avenidas.
El texto plantea concentrar los desarrollos urbanos en arterias principales donde existe mayor infraestructura de servicios, cobertura de transporte y recursos para la vida cotidiana. A la vez, propone resguardar sectores de baja densidad y el patrimonio urbano.
🌳 Un equilibrio entre ciudad, barrio y manzana
La defensa oficial del proyecto organiza los cambios en un “equilibrio a tres escalas”: a nivel ciudad, barrio y manzana. A escala general se propone impulsar el desarrollo del sur y consolidar la zona norte.
A nivel barrial, la iniciativa plantea ajustar alturas para respetar las escalas existentes y proteger el patrimonio. En cada manzana, se prevé revisar las superficies construidas, los vacíos y el tamaño de los Centros Libres de Manzana.
Entre los criterios incluidos figuran promover la sustentabilidad urbana, mitigar efectos del cambio climático, conservar y revalorizar edificios patrimoniales y fomentar usos mixtos en subcentralidades de escala barrial.
El proyecto también propone reemplazar la Equivalencia de Capacidad Constructiva Transferible por la Capacidad Constructiva Adicional. Este nuevo instrumento buscaría promover la revitalización de áreas con menor desarrollo y la puesta en valor de inmuebles catalogados.
Áreas especiales y edificios a proteger
Además de los cambios generales, el texto contempla ajustes en áreas especiales y en el Atlas del Código Urbanístico. Allí se incluyen correcciones por modificaciones anteriores y revisiones sobre sectores como hospitales, barrios, áreas patrimoniales y espacios urbanos específicos.
Entre los lugares mencionados aparecen el Parque Deportivo Pte. Julio A. Roca, Hospital Británico, Hospital Fernández, Hospital Italiano, Villa 20, Barrio Padre Carlos Mugica, Barrio Rodrigo Bueno, Playón Chacarita y sectores de Palermo Chico, Puerto Madero y Costanera Norte.
La iniciativa también incorpora como áreas especiales a la Basílica María Auxiliadora y San Carlos Borromeo, el Colegio Pio IX, el Colegio y Oratorio San Francisco de Sales y otros inmuebles vinculados a la Inspectoría Salesiana Argentina Sur.
