Barracas despide a una esquina que hizo historia con el tango

Barracas despide a una esquina que hizo historia con el tango

Los Laureles cerró después de 133 años, aunque en las últimas horas surgió una posibilidad para que el espacio continúe ligado a la milonga y la vida cultural del barrio.

🏘️ Una despedida que golpeó a Barracas

La noticia del cierre de Los Laureles generó una fuerte repercusión entre vecinos, habitués y milongueros de Barracas. El bar, ubicado en la esquina de avenida Iriarte y Gonçalves Díaz, llevaba 133 años formando parte de la vida cotidiana y cultural del barrio.

Sergio Mosquera, vecino de Barracas y responsable de la reapertura del lugar en septiembre de 2021, explicó que el contrato de alquiler terminó y no será renovado. Los propietarios pusieron el inmueble a la venta y la actividad del bar llegó a su fin después de cuatro años de esta última etapa.

Durante ese período, Los Laureles volvió a reunir café, tango y encuentros culturales. Además de las milongas de los fines de semana, el salón recibió presentaciones de libros, música en vivo y actividades que convocaban a vecinos del barrio.

🎭 Un salón atravesado por la memoria

El bar conserva grandes ventanales fileteados, piso damero, mostrador, escenario y fotografías vinculadas al tango y al boxeo. Su menú también mantuvo platos tradicionales como pastas, milanesas, revuelto gramajo, omelettes, merluza a la romana, lenguado al roquefort y tortillas.

Los Laureles abrió en 1893 y acompañó distintos momentos de Barracas, desde su transformación en un barrio obrero hasta la consolidación de fábricas y curtiembres en la zona. Mosquera sostiene que el lugar funcionó originalmente como pulpería.

La esquina también está vinculada con relatos históricos del barrio. Mosquera menciona versiones sobre el paso de Pedro de Mendoza y William Beresford por la zona y recuerda que la calle Iriarte era una de las vías de acceso del sector.

📍 El recuerdo del gol olímpico

A pocas cuadras del bar estaba la antigua cancha de Sportivo Barracas, donde el 2 de octubre de 1924 se disputó el partido entre Argentina y Uruguay que quedó asociado al nacimiento del llamado gol olímpico.

El encuentro debió suspenderse ante la llegada de unas 50.000 personas a un estadio preparado para 15.000. Una semana después se jugó nuevamente con un vallado metálico y Cesáreo Onzari convirtió de córner el gol que quedó en la historia.

Una de las versiones sobre el origen del nombre Los Laureles está relacionada con aquel partido: sostiene que los jugadores argentinos fueron después al bar y recibieron laureles. Otra teoría lo vincula con boxeadores que frecuentaban la esquina.

El cierre y una posibilidad todavía abierta

El cierre fue comunicado el 23 de julio por la Junta de Estudios Históricos de Barracas. Desde entonces, la situación del bar se convirtió en tema de conversación entre vecinos y personas vinculadas a los antiguos cafés porteños.

Mosquera señaló que la caída del movimiento al mediodía y del turismo influyó en la situación del negocio, aunque destacó que el público local y los tangueros continuaron acompañando las actividades nocturnas.

Martina Alfuso, creadora de Bar de Viejes, recordó que estos espacios funcionan como lugares de encuentro cotidiano. Según una encuesta realizada entre bares de su comunidad, el consumo cayó en promedio entre un 30% y un 40% en comparación con 2023.

Sin embargo, el desenlace podría no estar completamente cerrado. Mosquera contó que un cliente se comunicó con él para manifestar su intención de continuar con el legado del bar. Ya comenzaron conversaciones con los propietarios y existe la posibilidad de alquilar el lugar mientras permanece en venta.

La expectativa de Mosquera es que, si esa alternativa prospera, Los Laureles continúe siendo un espacio ligado al tango y conserve el carácter que sostuvo durante décadas en Barracas.