Del viejo vado del Riachuelo al nacimiento de Nueva Pompeya

Del viejo vado del Riachuelo al nacimiento de Nueva Pompeya

Antes del Puente Alsina, un paso natural conocido primero como Paso Chico y luego como Paso de Burgos marcó durante siglos la circulación, el comercio y el crecimiento del sur porteño.

🌊 Un territorio de bañados junto al Riachuelo

Mucho antes de la urbanización actual, la zona de Nueva Pompeya estaba marcada por el Riachuelo, los bañados y las frecuentes inundaciones. Se trataba de tierras bajas que quedaban entre el curso del río y las barrancas altas que atravesaban el sur de Buenos Aires.

Durante la época colonial, gran parte de esos terrenos eran considerados tierras públicas. Mientras las zonas elevadas habían sido repartidas en chacras, los sectores anegadizos quedaron durante años prácticamente al margen de aquellas primeras concesiones.

Sin embargo, el lugar no permaneció vacío. Desde mediados de 1600, distintos propietarios utilizaban un vado natural sobre el Riachuelo para conectar tierras ubicadas a ambos lados del curso de agua. Ese cruce terminaría siendo una pieza fundamental de la historia del barrio.

🏘️ Domingo Díaz, uno de los primeros pobladores

El 21 de septiembre de 1728, el gobernador Bruno Mauricio de Zabala otorgó al soldado Domingo Díaz una pequeña ensenada de tierras altas rodeadas por el Riachuelo. El trabajo histórico lo identifica como el primer poblador de Pompeya.

Díaz cultivó esa chacarita y plantó especialmente durazneros. Cuando vendió la propiedad en 1739, la escritura mencionaba más de 500 árboles. También describía buena parte del terreno como una superficie que se inundaba cuando crecía el río.

La ubicación tenía una particularidad decisiva: sobre la entrada de esas tierras se encontraba un vado natural del Riachuelo utilizado por viajeros, jinetes, ganado y carretas para entrar o salir de Buenos Aires desde el sur.

🚶 Bartolomé Burgos y el paso que tomó su nombre

Después de sucesivas ventas, el 31 de octubre de 1744 la propiedad pasó al alférez Bartolomé Burgos. Según la investigación, su presencia en el lugar explica el nombre con el que aquel cruce quedaría identificado durante aproximadamente un siglo.

Burgos cultivó granos y frutales, instaló una pulpería y, durante el invierno, utilizó una canoa para trasladar personas de una margen a la otra cuando las crecidas impedían atravesar el vado.

La documentación analizada indica que aquel cruce había sido conocido anteriormente como Paso Chico. Incluso durante las Invasiones Inglesas ambas denominaciones todavía convivían, apareciendo en documentos como “Paso Chico o de Burgos”.

El sitio tenía además valor comercial: hasta allí era navegable el Riachuelo y el movimiento de productos convirtió al sector en un punto estratégico para el intercambio y la circulación hacia la Ciudad.

🌉 Del Paso de Burgos al Puente Alsina

Durante décadas se intentó reemplazar aquel cruce precario por un puente. En 1855, Enrique Ochoa impulsó finalmente la construcción de una estructura sobre el Paso de Burgos. Dos primeros intentos fueron destruidos por las crecientes del Riachuelo.

El tercer proyecto utilizó vigas de madera de urunday y pudo inaugurarse en los primeros meses de 1859. Durante el acto, Ochoa propuso denominarlo Puente Alsina, en homenaje al entonces gobernador Valentín Alsina.

Ese puente permaneció hasta 1910, cuando fue reemplazado por otro de hierro. En 1939 se desmontó esa estructura para habilitar el puente monumental que recibió el nombre de teniente general José E. Uriburu y que posteriormente recuperó la denominación histórica de Puente Alsina.

🎺 Cómo la zona terminó llamándose Pompeya

Mientras el paso y el puente transformaban el movimiento de la zona, la población fue creciendo lentamente. En la década de 1890 aparecieron las primeras asociaciones de fomento y el 4 de junio de 1894 se inauguró la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos del Bañado, que incluso formó la primera banda de música local.

Otro impulso llegó con la curtiembre Santos Luppi y Compañía, que generó trabajo y estuvo vinculada también con la creación del Instituto Luppi. Por entonces, el sector seguía siendo conocido principalmente como Puente Alsina.

El nombre que terminaría identificando definitivamente al barrio apareció con los padres capuchinos, que en 1896 inauguraron una capilla dedicada a la Virgen del Rosario de Pompeya. La capilla se convirtió en parroquia en 1906 y la nueva denominación quedó ligada desde entonces a la identidad del lugar.