La Colonia de Pompeya: 92 casas, una torre y más de un siglo de historia obrera

La Colonia de Pompeya: 92 casas, una torre y más de un siglo de historia obrera

El conjunto nació en 1912 por iniciativa de las Damas Vicentinas para alojar a trabajadores y familias humildes, y todavía conserva una identidad propia dentro del barrio.

🏘️ Una manzana pensada para familias trabajadoras

Detrás del Hospital Aeronáutico Central, en Nueva Pompeya, sobrevive un conjunto residencial que los vecinos conocen simplemente como La Colonia. Su nombre oficial es Colonia Obrera Nueva Pompeya y ocupa una única manzana, con una organización interna que le dio con el tiempo una identidad casi propia.

El proyecto surgió a fines de 1912 por iniciativa de las Damas Vicentinas, integrantes de la Sociedad de San Vicente de Paúl. La propuesta estaba dirigida principalmente al personal doméstico que trabajaba para esas familias, aunque también contemplaba a obreros, inmigrantes y otros sectores humildes con sus familias.

El lugar elegido fue la manzana delimitada por las actuales calles Alfredo Gramajo Gutiérrez, Alberto Einstein, Traful y Cachi. Los terrenos pertenecían a la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, que los donó para levantar el conjunto.

Cómo se financió y cuándo abrió

La construcción fue costeada por la Sociedad de San Vicente de Paúl, que aportó 50.000 pesos, y especialmente por el Jockey Club, que destinó 400.000 pesos al proyecto.

La Colonia fue inaugurada oficialmente el 17 de octubre de 1912. Al acto asistieron el presidente Roque Sáenz Peña y su esposa Rosa González, el intendente Joaquín de Anchorena y el arzobispo metropolitano Mariano Espinosa, además de representantes de la Sociedad de San Vicente de Paúl y vecinos del barrio.

La primera ocupante registrada fue Generosa Fernández, quien ingresó a una de las casas junto con sus cinco hijos. El complejo se pensó con alquileres módicos y contemplaba beneficios especiales para las familias, entre ellos seguro de vida para el jefe del hogar y exención del alquiler para viudas de obreros durante la minoría de edad de sus hijos.

Reglas estrictas y una fuerte impronta católica

Desde sus primeros años, la vida dentro de La Colonia estuvo marcada por normas de convivencia y por una fuerte impronta católica. Para acceder a una vivienda se exigía, entre otros requisitos, estar casado por la Iglesia y respetar reglas de conducta, horarios y períodos de silencio.

Las Damas Vicentinas visitaban periódicamente las casas para asistir a las familias y comprobar el cumplimiento de esas normas. Con el paso de los años, aquel reglamento perdió vigencia, aunque la fuente señala que todavía existen acuerdos no escritos entre los vecinos para sostener la convivencia.

🏘️ Las 92 casas y la torre central

El conjunto está formado por 92 viviendas, en su mayoría de una planta, aunque algunas tienen dos. Casi todas poseen uno o dos ambientes y unas pocas cuentan con tres. Una calle central divide el complejo en dos sectores y un pasaje peatonal interno rodea la manzana.

En el centro se levanta una torre con reloj de cuatro caras, carrillón, campanario y mirador, conectados por una escalera caracol. Junto a su base se encuentra una gruta dedicada a la Virgen de Lourdes, donde se reza el rosario los miércoles y se celebra misa. Cada 11 de febrero también se realiza una ceremonia especial.

🏥 De la obra social al Hospital Aeronáutico

Las Damas Vicentinas también construyeron una escuela y un hospital de tres pisos para atender necesidades sociales del conjunto. Ese establecimiento fue posteriormente donado al Estado y se convirtió en el Hospital Regional Tecnológico Beato Roque González.

En 1952 el hospital fue transferido a la Fuerza Aérea Argentina, que amplió su estructura. El actual Hospital Aeronáutico Central fue creado el 13 de marzo de 1953 e inaugurado oficialmente el 19 de octubre de 1954.

Las viviendas continúan bajo la administración de la Sociedad de San Vicente de Paúl. Quienes viven allí abonan un alquiler mensual y quienes desean ingresar deben anotarse en una lista de espera en la sede de la institución, en Riobamba 258.

La Colonia también fue escenario de películas y series vinculadas con el tango y la música popular. En un barrio que Homero Manzi bautizó como “barrio de tango”, esta pequeña manzana conserva hasta hoy una historia atravesada por vivienda obrera, vida comunitaria y tradición religiosa.