Florencio Sánchez: casi un siglo de tango, truco y memoria barrial

Florencio Sánchez: casi un siglo de tango, truco y memoria barrial

La esquina de Chiclana y Deán Funes funciona desde 1929 y conserva historias vinculadas con Milonguita, antiguas reuniones de vecinos, el fútbol y un inesperado episodio policial ocurrido muy cerca del café.

Una esquina nacida en los antiguos Corrales Viejos

En la esquina de Chiclana y Deán Funes, en Parque Patricios, funciona desde 1929 el Café Bar Florencio Sánchez, un local atravesado por historias de tango, fútbol, reuniones de vecinos y una llamativa anécdota policial ocurrida a pocos metros.

La zona fue conocida durante años como Corrales Viejos, nombre asociado al antiguo Matadero de los Corrales que comenzó a funcionar en Caseros y Monteagudo en 1872. Aunque el matadero permaneció allí durante treinta años, la denominación siguió viva en el imaginario barrial y en distintas letras de tango.

El bar tomó su nombre de una estatua dedicada al poeta y dramaturgo montevideano Florencio Sánchez, obra del escultor Esteban Riganelli, que estaba emplazada sobre el antiguo bulevar de Chiclana. Con el tiempo, la plazoleta desapareció y la escultura fue trasladada: estuvo hasta 1974 frente al Teatro General San Martín y luego pasó a la plazoleta Esteban de Luca.

Milonguita y una historia que quedó ligada a Chiclana

La historia del café también quedó ligada a “Milonguita”, tango con música de Enrique Delfino y letra de Samuel Linnig. La obra se estrenó en 1920 y distintas investigaciones mencionadas en la fuente ubican a su inspiradora en la calle Chiclana, muy cerca de donde años después abriría el Florencio Sánchez.

Sobre la identidad de aquella joven aparecen distintas referencias. José Barcia sostuvo que se trataba de Esther Torres, con domicilio en Chiclana 3051; luego Ricardo Llanes la identificó como María Esther Dalton, mientras que un acta de defunción aportada por Juan Carlos Etcheverrigaray registra el apellido Dalto y la fecha 10 de diciembre de 1920. Otra pesquisa situó su domicilio en Chiclana 3148.

La fuente señala que ninguna de las dos direcciones documentadas permanece en pie. Para cuando el bar abrió, sin embargo, la historia de aquella joven todavía formaba parte de la memoria de Corrales Viejos y el tango ya había sido grabado por Carlos Gardel.

Una familia detrás del mostrador y viejos torneos de truco

La familia Agulleiro quedó al frente del negocio desde 1960, cuando Jesús y Alsira, llegados de La Coruña y Pontevedra, ingresaron junto a otros socios. Dos décadas después adquirieron la totalidad de las acciones y compraron la propiedad. Más tarde, su hijo Gustavo pasó a encargarse del lugar.

El interior conserva una impronta de café de barrio: fotos de antiguos socios, imágenes de Galicia y trofeos de los recordados torneos de truco. Los sábados, según el relato, la combinación era lechón y cartas. El fútbol también dejó huellas en sus mesas, con recuerdos vinculados a San Lorenzo, Huracán y al Bambino Veira.

El Florencio Sánchez también fue utilizado como escenario para producciones audiovisuales. Allí se grabaron escenas de la serie documental El deporte inspira, de Eduardo Sacheri para DeporTv, y episodios de Ver para leer, programa conducido por Juan Sasturain.

El extraño almuerzo que años después tuvo una explicación

Una de las historias más singulares ocurrió en 1991. Gustavo Agulleiro recordó que dos hombres comenzaron a almorzar con frecuencia en el café, decían trabajar en un taller cercano y se llevaban una porción adicional para un supuesto compañero que nunca aparecía.

Tiempo después, según el relato publicado, los vecinos supieron que en Garay 2882, a unos treinta metros del bar, había estado cautivo Mauricio Macri. Agulleiro relacionó entonces aquellos almuerzos con las personas involucradas en el secuestro y recordó que él mismo había preparado los platos que retiraban del local.

Entre historias de tango, mesas de truco, fútbol y episodios inesperados, el Florencio Sánchez conserva una trayectoria iniciada en 1929 en una esquina que sigue funcionando como referencia de Parque Patricios.