De Parque Patricios al Madison Square Garden: la vida de Ringo Bonavena y su final en Nevada
El peso pesado nacido en 1942 construyó una carrera marcada por grandes peleas, una personalidad popular y una vida que terminó de forma violenta en Estados Unidos, a los 33 años.
De Parque Patricios al ring
Antes de convertirse en una de las figuras más reconocidas del boxeo argentino, Bonavena pasó su infancia en las calles de Parque Patricios. Nació el 25 de septiembre de 1942 y fue el séptimo de los nueve hijos de Vicente Bonavena, conductor de tranvía, y Dominga Grillo, lavandera.
Dejó la escuela en sexto grado y trabajó como repartidor de pizza, empleado de carnicería y picapedrero. Según el relato, quienes lo conocían insistían en que tenía destino de boxeador. Finalmente llegó al Club Huracán, donde comenzó su camino en el deporte.
En 1959 fue campeón amateur y en los dos años siguientes consiguió dos coronas en torneos sudamericanos. En 1963 viajó a Estados Unidos para buscar nuevas oportunidades y allí desarrolló su técnica hasta 1965, cuando cayó ante Zora Folley y regresó a la Argentina con una fama ya consolidada.
El Luna Park y las peleas que lo hicieron popular
Su regreso tuvo una de las noches más recordadas el 4 de septiembre de 1965. En el Luna Park venció a Gregorio Peralta y le quitó la corona argentina de los pesados, en una velada que reunió a una de las mayores concurrencias mencionadas en la historia del estadio.
Después llegaron combates de enorme repercusión y también derrotas que quedaron asociadas a su carrera. El 7 de diciembre de 1970, en el Madison Square Garden, logró derribar a Cassius Clay, aunque terminó perdiendo en el último asalto después de caer tres veces.
Bonavena tampoco pudo alcanzar el título mundial de los pesados. Perdió ante Jimmy Ellis y fue derrotado en dos oportunidades por Joe Frazier. Al mismo tiempo, su figura creció fuera del ring: la fuente recuerda su gusto por los autos importados y la ropa de marca, además de sus incursiones en el cine y la música.
Una carrera de 68 peleas y una revancha pendiente
Cuando volvió a Estados Unidos, Ringo acumulaba 68 peleas, con 58 triunfos, 9 derrotas y un empate. Su intención era buscar una revancha frente a Cassius Clay y demostrar que todavía podía pelear por los grandes objetivos de la categoría.
En ese período vivía en una casa rodante cerca del Mustang Ranch, establecimiento de Joe Conforte, quien había sido durante un tiempo su manager. Bonavena frecuentaba el lugar y allí ocurrió el episodio que terminó con su vida.
La noche del 22 de mayo de 1976
El 22 de mayo de 1976, en Nevada, Willard Ross Brymer, custodio de Conforte, le disparó con un rifle. Bonavena murió a los 33 años. La fuente señala que antes habría mantenido una discusión con Joe Coletti, encargado de seguridad del lugar y conocido como Billy The Kidd.
El relato también menciona como hipótesis que el ataque habría estado premeditado y vinculado con un supuesto romance entre el boxeador y Sally Conforte, esposa de Joe Conforte. Esa versión aparece presentada como una explicación no confirmada dentro de la historia.
Una coincidencia dolorosa para el boxeo argentino
Ese mismo día, muy lejos de Nevada, Víctor Emilio Galíndez, íntimo amigo de Bonavena, defendía su corona en Johannesburgo. Tras sufrir un profundo corte por un cabezazo de Richie Kates en la tercera vuelta, continuó el combate y terminó derribando al norteamericano en el decimoquinto round.
La victoria fue presentada como una de las más grandes de Galíndez y quedó atravesada por una coincidencia trágica: se produjo el mismo día en que murió Bonavena. Para el boxeo argentino, aquella jornada reunió en pocas horas una consagración deportiva y la pérdida de una de sus figuras más carismáticas.
