De fábrica de galletitas a complejo cultural y residencial: la huella de Bagley en Barracas
La planta de avenida Montes de Oca llegó al barrio en 1892, acompañó durante más de un siglo la vida industrial de la zona y, tras su cierre, fue reconvertida en el complejo MOCA.
🏭 Una fábrica que marcó una época en Barracas
Durante décadas, el aroma de las galletitas formó parte del paisaje cotidiano de avenida Montes de Oca al 100. Allí funcionó la histórica planta de Bagley, instalada en 1892 y convertida con el tiempo en uno de los establecimientos vinculados con el perfil industrial que caracterizó a Barracas.
La empresa había sido fundada en 1864 por Melville Sewell Bagley, un inmigrante norteamericano que llegó a Buenos Aires en 1862. Antes de dedicarse a las galletitas, desarrolló la Hesperidina a partir de naranjas amargas y luego amplió la producción hacia mermeladas y otros alimentos.
Bagley tuvo primero instalaciones en el centro porteño y recién años después trasladó su actividad a Montes de Oca 169. La nueva sede fue creciendo junto con la producción y terminó ocupando una presencia cada vez mayor dentro de la manzana.
🍪 De las Ópera a miles de kilos diarios
A comienzos del siglo XX, la fábrica ya elaboraba algunos de los productos que quedaron asociados a la marca. Las galletitas Mitre aparecieron en 1902 y las obleas Ópera fueron lanzadas en 1905, adoptando ese nombre en 1908 con motivo de la inauguración del Teatro Colón.
Para esos años, la producción en Barracas alcanzaba los 6.000 kilos de galletitas por día. En 1910, la necesidad de ampliar la planta llevó a incorporar terrenos con salida a General Hornos y la superficie llegó a unos 4.300 metros cuadrados.
El crecimiento de la fábrica acompañó una etapa en la que Barracas concentraba numerosas actividades industriales. Vecinos recordaron durante años cómo el olor de las galletitas y el chocolate podía sentirse en las calles cercanas, especialmente según la dirección del viento.
🚧 El cierre y una transformación profunda
La empresa pasó a manos del grupo francés Danone en 1994. Según la historia reconstruida sobre la planta, la producción fue trasladada a otros establecimientos y la sede de Barracas cerró definitivamente en 1996.
El cierre dejó atrás más de un siglo de actividad fabril en ese punto de Montes de Oca. Años después comenzó otra etapa: en 2005, Copelle S.A. y el estudio Lopatín Arquitectos avanzaron con la recuperación y adaptación del inmueble para un nuevo uso.
La antigua estructura industrial fue reconvertida en MOCA, un complejo de cinco pisos con más de 200 departamentos. Parte del edificio original fue aprovechada y reorganizada para incorporar viviendas y otros espacios dentro del predio.
🎨 Del pasado industrial al arte contemporáneo
La transformación también abrió un capítulo cultural. En 2008 comenzó a funcionar en la antigua fábrica el Centro Cultural MOCA, un espacio dedicado al arte contemporáneo que utilizó sectores del edificio recuperado.
Su apertura incluyó la muestra Desde la caverna, con obras concebidas para dialogar con las características del antiguo espacio fabril. La programación incorporó artes visuales, diseño, danza y cine, con la intención de sumar a Barracas al circuito cultural de la Ciudad.
La vieja planta de Bagley quedó así como una de las marcas visibles del pasado industrial del barrio: primero fábrica de alimentos, después edificio recuperado y, en una de sus etapas, sede de un espacio dedicado a la creación contemporánea.
