Barracas suma una residencia terapéutica para acompañar a chicos y adolescentes
La Casa de Medio Camino fue diseñada para quienes egresaron de una internación por salud mental o necesitan un entorno cuidado, con espacios residenciales, profesionales y de recreación.
Un puente entre la internación y la vida en comunidad
La construcción de una nueva Casa de Medio Camino finalizó en Barracas y suma un dispositivo residencial a la Red de Salud Mental de la Ciudad para acompañar a niños, niñas y adolescentes que requieren apoyos intensivos.
El espacio está destinado a quienes egresaron de una internación por salud mental y también a chicos y adolescentes que necesitan un entorno cuidado para continuar su tratamiento.
La propuesta contempla especialmente situaciones en las que no existe una red sociofamiliar continente o hay condiciones de vulnerabilidad que dificultan sostener el tratamiento en la comunidad sin acompañamiento intensivo.
Cómo está organizado el nuevo edificio
El inmueble fue construido entre medianeras y se distribuye en planta baja y dos pisos, articulados alrededor de un patio central que permite iluminación y ventilación natural en los distintos ambientes.
En la planta baja funcionan las áreas administrativas y de apoyo profesional, con oficina de conducción, sector de entrevistas y depósito de medicamentos. También hay cocina, lavadero, estar-comedor y sanitarios adaptados.
El sector exterior incorpora un patio posterior acondicionado para recreación y una huerta comunitaria.
Ocho dormitorios y espacios para acompañamiento
El primer y segundo piso están destinados al sector residencial. Cada nivel dispone de cuatro dormitorios, un estar para los residentes y una sala de descanso con sanitario propio para el operador socioterapéutico de guardia.
La Casa de Medio Camino busca favorecer la autonomía progresiva mediante el desarrollo de habilidades para la vida cotidiana y la rehabilitación psicosocial, en articulación con los sistemas de salud y educación.
Acompañamiento para construir proyectos de vida
El dispositivo funciona como una instancia intermedia entre la internación hospitalaria y la vida en comunidad, con un esquema de alojamiento terapéutico orientado a sostener tratamientos y acompañar procesos de recuperación.
Con esta infraestructura en Barracas, la red suma un espacio destinado al acompañamiento integral de jóvenes, con foco en la rehabilitación, la autonomía personal y la construcción de proyectos de vida posibles.
