Vecinos y organizaciones rechazaron el proyecto de torres de IRSA en la ex Ciudad Deportiva
Durante una audiencia pública, representantes de la Comuna 4 cuestionaron el impacto ambiental, urbano y social de Ramblas del Plata, el desarrollo previsto junto a la Reserva Ecológica.
Un proyecto de diez torres frente al humedal
El proyecto inmobiliario Ramblas del Plata, previsto para los terrenos de la ex Ciudad Deportiva de Boca, recibió cuestionamientos de vecinos, instituciones y organizaciones durante una audiencia pública realizada en los primeros días de septiembre.
La convocatoria se desarrolló de manera virtual y contó con 54 participantes, principalmente de La Boca y otros sectores de la Comuna 4.
La iniciativa del Grupo IRSA contempla la construcción de diez edificios de 145 metros de altura frente al humedal de la Reserva Ecológica y a pocos metros del Barrio Rodrigo Bueno.
Según la información presentada, el desarrollo tendría capacidad para unas 45.000 personas y las unidades superarían los 4.000 dólares por metro cuadrado.
El grupo empresario busca obtener el certificado de Aptitud Ambiental necesario para avanzar con la obra.
La defensa presentada por la empresa
Durante la audiencia, representantes y especialistas vinculados con IRSA expusieron las características del proyecto y mostraron imágenes sobre la transformación prevista para el predio.
El arquitecto Jorge Mandachain definió la propuesta como una oportunidad para desarrollar el sector y sostuvo que podría integrarse con la Reserva Ecológica.
También señaló que la empresa tendría a su cargo el diseño y la ejecución de espacios públicos, una condición contemplada en el Convenio Urbanístico aprobado en 2022.
Por su parte, la ingeniera Mariana Roel, integrante del equipo que elaboró el Estudio de Impacto Ambiental y Social, afirmó que el parque público proyectado contempla la preservación del paisaje de humedal.
Desde esa evaluación se sostuvo además que el desarrollo podría generar un resultado positivo para la biodiversidad y la sociedad.
Críticas por el impacto ambiental
La mayoría de las personas que tomaron la palabra expresó su rechazo. Las intervenciones se distribuyeron en tres jornadas y estuvieron centradas principalmente en las consecuencias ambientales del proyecto.
María Eva Koutsovitis, ingeniera civil e integrante del Observatorio por el Derecho a la Ciudad, consideró que la construcción de torres junto al humedal resulta incompatible con el contexto de crisis climática.
También advirtió que el movimiento de suelos, los terraplenes y los rellenos podrían fragmentar el paisaje y poner en riesgo la biodiversidad del sector.
Desde la misma organización, Jonatan Baldiviezo cuestionó que el análisis del emprendimiento no contemple de manera suficiente el impacto que podría tener sobre el Barrio Rodrigo Bueno.
La identidad y los servicios de La Boca
Las críticas también alcanzaron la transformación urbana prevista para el sur porteño. Marta Yané, integrante de la Junta Comunal 4, sostuvo que las torres podrían afectar la identidad histórica de La Boca y profundizar la expulsión de los sectores populares.
La defensora del Pueblo, María Rosa Muiños, planteó dudas sobre la participación de la Comuna y sobre el acceso público al nuevo barrio.
También observó que parte de la contraprestación ofrecida por el privado consiste en infraestructura básica, como calles, veredas, cloacas y desagües, que sería necesaria para comercializar las unidades.
La artista Maggi Persíncola comparó esas obras con los problemas de agua y cloacas que todavía atraviesan distintos conventillos y viviendas de La Boca.
Según señaló, mientras el proyecto prevé nuevas redes para el desarrollo, en varios sectores del barrio persisten dificultades vinculadas con la presión de agua y el acceso regular al servicio.
Objeciones patrimoniales sobre la ribera
Roberto Franklin, representante del área de Patrimonio del Consejo Consultivo, afirmó que la iniciativa resulta contraria a los intereses patrimoniales de la Comuna 4.
Además, cuestionó el tratamiento previsto para el borde costero y recordó que la ribera debe conservar su carácter de patrimonio público.
Durante la audiencia, los distintos expositores reclamaron que cualquier intervención en el predio tenga en cuenta el humedal, la situación habitacional de los barrios cercanos, los servicios básicos y la identidad histórica de La Boca.
