Cómo detectar y prevenir la ludopatía infantil vinculada con las apuestas online

Cómo detectar y prevenir la ludopatía infantil vinculada con las apuestas online

El acceso temprano a plataformas de juego puede afectar la vida familiar, escolar y social de niños y adolescentes. La Línea 102 brinda orientación durante las 24 horas.

Una conducta que puede transformarse en adicción

La ludopatía infantil es una problemática asociada con el juego y las apuestas online que afecta cada vez a más niños, niñas y adolescentes.

El juego patológico se caracteriza por una conducta persistente y repetida en el tiempo, impulsada por la búsqueda de una gratificación inmediata.

La Organización Mundial de la Salud lo define como un trastorno en el que los episodios de apuestas ocupan un lugar central en la vida de la persona y terminan afectando sus obligaciones, vínculos familiares, situación material y desarrollo personal.

La Asociación Americana de Psiquiatría lo incluye dentro del espectro de las adicciones por sus características clínicas y por el tipo de tratamiento que requiere.

Las apuestas están prohibidas para menores

En Argentina, la participación de menores de 18 años en plataformas de apuestas online está prohibida, al igual que su ingreso a casinos o bingos.

A pesar de esa restricción, el problema aparece a edades cada vez más tempranas y afecta especialmente a quienes se encuentran en una etapa de desarrollo emocional y cognitivo.

Las plataformas virtuales pueden estudiar el comportamiento de cada usuario y adaptar sus contenidos para mantenerlo conectado y aumentar la frecuencia de juego.

Señales que pueden advertir un problema

Uno de los signos de alerta es el pedido de dinero con mayor frecuencia a familiares o conocidos, especialmente cuando aparecen explicaciones poco claras sobre su destino.

También pueden presentarse mentiras sobre el uso del dinero, irritación o ansiedad cuando se interrumpe el acceso al celular, la computadora u otros dispositivos.

La pérdida de interés por la escuela, las actividades recreativas o los encuentros sociales que antes resultaban agradables puede ser otra señal a tener en cuenta.

Estos cambios no siempre aparecen todos juntos, pero su repetición o intensidad requiere la atención de los adultos responsables.

Factores que aumentan la vulnerabilidad

La facilidad para acceder a sitios de apuestas y la disponibilidad permanente de dispositivos conectados a internet pueden aumentar el riesgo.

También influyen la presión social, la participación de amigos o familiares en juegos de azar y la búsqueda de emociones intensas.

En algunos casos, las apuestas pueden convertirse en una forma de escapar de conflictos personales o familiares.

La falta de información sobre los riesgos y la ausencia de límites claros respecto del dinero y el tiempo frente a las pantallas también favorecen la aparición de estas conductas.

Qué pueden hacer los adultos responsables

La prevención comienza con una conversación clara sobre los peligros de las apuestas y las consecuencias que pueden tener sobre la salud, los vínculos y la economía familiar.

Es importante establecer límites consistentes sobre el uso del dinero, internet y el tiempo libre, y sostenerlos de manera adecuada para cada edad.

También se recomienda fomentar actividades deportivas, artísticas, sociales y recreativas que no estén relacionadas con juegos virtuales.

El monitoreo del uso de dispositivos puede ayudar a evitar el ingreso a páginas de apuestas y a detectar cambios repentinos en los hábitos digitales.

Cuándo buscar acompañamiento profesional

Ante la sospecha de que un niño o adolescente está desarrollando una adicción al juego, se recomienda consultar con profesionales y no minimizar la situación.

La intervención temprana permite trabajar sobre las causas del problema, recuperar rutinas y reducir el impacto sobre la vida escolar, familiar y social.

Para recibir orientación o asesoramiento sobre ludopatía en niños, niñas y adolescentes se encuentra disponible la Línea 102.

El servicio funciona las 24 horas del día durante todo el año.