Refuerzan el control de criaderos de dengue en escuelas, hospitales y espacios públicos

Refuerzan el control de criaderos de dengue en escuelas, hospitales y espacios públicos

La segunda etapa del plan preventivo se desarrolla entre octubre y diciembre de 2024 con recorridas, larvicidas y más de 260 sensores instalados en la Ciudad.

Recorridas en edificios y lugares de uso comunitario

Hospitales, escuelas, cementerios y otros edificios públicos forman parte de los operativos destinados a detectar y eliminar posibles criaderos del mosquito Aedes aegypti. Las tareas buscan reducir los riesgos de transmisión del dengue antes de que aumente la circulación del virus.

Las acciones corresponden a la segunda etapa del Plan Integral de Prevención contra el Dengue, que se desarrolla entre octubre y diciembre de 2024. Durante este período se intensificó el monitoreo en distintos puntos de la Ciudad.

Los recorridos están a cargo de equipos territoriales y de salud comunitaria. El personal revisa los espacios para localizar objetos o sectores donde pueda acumularse agua y donde el mosquito pueda depositar sus huevos.

El calor aumenta el riesgo de eclosión

La vigilancia se refuerza durante esta época porque, con la llegada del calor, los huevos comienzan a eclosionar y aparecen los primeros mosquitos adultos. Por eso, la eliminación temprana de los depósitos de agua resulta una de las medidas centrales del plan.

Además de retirar posibles criaderos, se aplican larvicidas en puntos estratégicos. El objetivo es impedir la eclosión de los huevos y disminuir la población de mosquitos antes de que el virus empiece a circular.

Estas intervenciones se realizan en lugares seleccionados de acuerdo con las condiciones observadas durante las recorridas. El control apunta a actuar de manera anticipada sobre las áreas donde existe mayor posibilidad de proliferación.

Más de 260 sensores en distintos barrios

El monitoreo incluye la instalación de más de 260 sensores de ovipostura distribuidos en toda la Ciudad. Estos dispositivos permiten registrar la actividad del mosquito y detectar su presencia en sectores considerados críticos.

La información obtenida mediante los sensores se utiliza para identificar las zonas con mayor actividad y concentrar allí las tareas de prevención. De esta manera, los equipos pueden orientar las intervenciones según los resultados del seguimiento.

El plan es implementado por el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires y combina acciones de control territorial, vigilancia, eliminación de criaderos y aplicación de productos para evitar el desarrollo de larvas.

Descacharrado y coordinación con las comunas

Las tareas se coordinan semanalmente con las comunas y el Ministerio de Espacio Público. Uno de los ejes es promover el descacharrado, que consiste en retirar o vaciar recipientes y objetos capaces de juntar agua.

A estas medidas se suma la aplicación de la vacuna contra el dengue en los grupos priorizados. La estrategia busca combinar la prevención en el espacio público con las acciones sanitarias previstas para la población alcanzada.

El objetivo de esta etapa es llegar al período de circulación del virus con una red preparada para responder ante posibles brotes. La participación de los vecinos resulta necesaria para mantener patios, balcones y otros espacios sin elementos que acumulen agua.