Noticias Destacadas

Claves, mitos y verdades para prevenir la intoxicación por monóxido de carbono

Con el frío, se potencia el peligro que representa un enemigo tan silencioso como posiblemente mortal: el monóxido de carbono. Según los últimos datos difundidos por el Ministerio de Salud de la Nación, en 2017 murieron 200 personas en todo el país. Pero se trata de un riesgo que se puede prevenir. Y, también, de un tema sobre el que se tejieron muchos mitos, según un informe que elaboró Metrogas para evitar incidentes.

El primer mito es que existen “escapes de monóxido de carbono”. Error: esta sustancia es un gas producido por la mala combustión de cualquier sustancia susceptible de ser quemada, como el carbón, la madera, el querosene, el alcohol o el gas natural. Todos son materiales ricos en carbono que necesitan oxígeno para quemarse. Si la cantidad de oxígeno es insuficiente, la combustión es incompleta y se genera monóxido de carbono (CO). En cambio, si el artefacto funciona correctamente y el ambiente está bien ventilado, la combustión produce anhídrido carbónico y vapor de agua.

El CO es imperceptible, porque se trata de un gas inodoro e incoloro, que no provoca irritación en los ojos o en la nariz. Es inflamable y tiene un alto nivel de toxicidad en muy bajas concentraciones y en cortos períodos de exposición.

Según Metrogas, el 87% de las intoxicaciones por monóxido de carbono son producidas por calefones, el 8% por calefactores y el 5% por cocinas. Los síntomas suelen ser dolor de cabeza, vómitos, mareos, cansancio, somnolencia, dolor en el pecho, alteraciones visuales y desmayos.

Desde la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) advierten que los más vulnerables frente a la exposición al CO son las embarazadas y los chicos. Sobre todo los lactantes, porque tienen una tasa de ventilación tres veces mayor que los adultos, lo que hace que inspiren más aire contaminado que un adulto. Así lo explica Elda Cargnel, médica pediatra, toxicóloga y miembro de la Comisión de Salud Infantil y Ambiente de la SAP.

Ante la sospecha de intoxicación, hay que retirar a los afectados del ambiente contaminado y llevarlos a un lugar donde puedan respirar aire limpio y fresco. Al mismo tiempo, hay que llamar a una ambulancia. Y, si es posible,abrir puertas y ventanas y apagar la fuente emisora de monóxido de carbono. Si el paciente está inconsciente, hay que hacerle masaje cardíaco y respiración boca a boca hasta que llegue el auxilio.

Las claves para prevenir las intoxicaciones con monóxido de carbono

La principales causas de los incidentes con monóxido de carbono son el mal estado de las instalaciones, la insuficiente ventilación del ambiente o la instalación de artefactos en lugares inadecuados. También la mala instalación o la obstrucción de los conductos de ventilación, lo que provoca que el CO no se libere en el exterior y vuelva al interior de la vivienda. Todos estos factores son evitables.

Las principales medidas que hay que tomar son:

Una llama anaranjada indica una mala combustión.

  • Corroborar que la llama del artefacto sea uniforme y de color azul. Si es anaranjada, indica que está funcionando en forma defectuosa.
  • Hacer revisar periódicamente las instalaciones por un gasista matriculado.
  • Asegurar la ventilación permanente de los ambientes a través de rejillas compensadoras reglamentarias.
  • Se recomienda usar fuentes de calor de tiro balanceado, en las que la combustión se genera en una cámara estanca o cerrada. Es decir que toma el aire del exterior y también libera los gases en el exterior, evitando disminuir el oxígeno ambiental. Por eso, nunca hay que dirigir los gases quemados de los artefactos de tiro balanceado a ambientes cerrados.
  • No colocar artefactos a gas en baños o dormitorios (excepto que sean de tiro balanceado).
  • No utilizar hornallas y hornos de la cocina para calefaccionar el ambiente.
  • Comprar artefactos aprobados por un organismo certificador. Deben tener adherida la oblea con el sol naciente que dice “Gas”.

Los mitos y verdades alrededor del monóxido de carbono

  • “Se intoxicó por un escape de monóxido de carbono”. Falso. El CO se genera por una mala combustión y no se encuentra en la composición del gas natural.
  • “Falta el aire”.  Verdad. La sensación de falta de aire en el ambiente es un indicador de presencia de CO.
  • Los artefactos de tiro balanceado no permiten el ingreso de CO a la vivienda. Verdad. Sin embargo, hay que evitar que haya aberturas cerca para que los gases no vuelvan a ingresar.
  • Los artefactos a gas nuevos previenen los incidentes con CO. Mito. El equipo debe ser instalado por un gasista matriculado, siguiendo las regulaciones para liberar el CO hacia el exterior. Y debe funcionar correctamente. Por eso, conviene hacerlos revisar con periodicidad.
  • La intoxicación por CO no puede producir la muerte. Mito. Debido a la falta de prevención, 200 personas mueren al año en la Argentina.
  • Chequear los conductos de ventilación es tan importante como revisar el buen funcionamiento de los artefactos. Verdad. Cualquier obstrucción de los conductos de ventilación –como los nidos de pájaros o roedores- genera que el CO se acumule en el interior de la vivienda.
  • Los conductos de ventilación pueden ser lisos o corrugados. Mito. No está permitido el uso de caños corrugados para la ventilación de los artefactos, ya que evacúan un 30% menos que el caño liso. Además, los conductos  no deben tenar angostamientos, escalonamientos o acoples en su recorrido hacia el exterior.
Share: