El Sol de Mayo: las reglas que definen su diseño en la Bandera argentina
El símbolo central de la insignia nacional debe respetar colores, proporciones y una composición exacta de 32 rayos.
🇦🇷 Un emblema con características precisas
En cada bandera argentina, el Sol de Mayo ocupa un lugar central y debe reproducirse de acuerdo con normas técnicas específicas. Su presencia no responde únicamente a una decisión estética, sino que forma parte de la identidad y la historia nacional.
En el marco del Día de la Bandera, el taller de banderas de la Ciudad repasó los criterios que deben respetarse al confeccionar este símbolo en ejemplares destinados a escuelas, ceremonias, organismos públicos e instituciones vecinales.
El secretario de Gobierno y Vínculo Ciudadano, César Torres, destacó que cada réplica debe mantener una representación precisa y respetuosa de la insignia.
☀️ Debe tener exactamente 32 rayos
Las especificaciones vigentes están establecidas por el Decreto 1650/2010, que unificó criterios desarrollados junto con el Instituto Argentino de Normalización y Certificación.
La norma determina que el diseño debe corresponder al Sol de Mayo y contener 32 rayos en total.
La composición alterna 16 rayos rectos con otros 16 flamígeros, distribuidos de manera uniforme alrededor del rostro central.
También se fijaron proporciones exactas para las distintas versiones de la bandera y códigos Pantone destinados a garantizar la uniformidad de los colores oficiales.
Cómo se coloca en las banderas de izar y de ceremonia
La técnica utilizada cambia según el tipo de bandera que se confeccione.
En las banderas de izar, el sol puede ser sublimado, pintado a mano o aplicado mediante serigrafía.
En cambio, en las banderas de ceremonia debe estar obligatoriamente bordado y respetar de manera fiel el modelo oficial.
La diferencia responde tanto al uso de cada paño como a las condiciones de conservación, presentación y exposición.
🧵 El trabajo dentro del taller porteño
En el Salón de Banderas de la Dirección General de Competencias Comunales y Talleres trabajan dos equipos especializados.
El sector de costura se ocupa del bordado del sol en las banderas de ceremonia mediante una máquina de seis cabezales que funcionan al mismo tiempo.
El equipo artístico realiza la pintura o sublimación en las banderas de izar, buscando que el diseño resista la intemperie sin perder sus características originales.
De las primeras monedas a la insignia nacional
El origen del Sol de Mayo se encuentra en las primeras monedas nacionales autorizadas por la Asamblea del Año XIII.
La figura fue tomada de la moneda de oro de ocho escudos y de la pieza de plata de ocho reales.
En 1944, mediante la Ley 10.302, este sol figurado fue adoptado oficialmente como emblema central de la Bandera argentina.
📜 La evolución histórica de la bandera
Manuel Belgrano creó en 1812 la bandera celeste y blanca, aunque aquella primera versión no incluía el sol.
En 1816, el Congreso reconoció oficialmente esa enseña como símbolo patrio.
Dos años después, en 1818, el Congreso de Tucumán incorporó el Sol de Mayo en la denominada bandera mayor, utilizada por el Estado y las fuerzas militares.
Al mismo tiempo se mantuvo una bandera menor, sin sol, para el uso civil.
La unificación de los dos modelos
La diferencia entre banderas con sol y sin sol se sostuvo durante más de un siglo.
En 1985, durante la presidencia de Raúl Alfonsín, el Decreto 23208/85 estableció que todas las banderas debían llevar el Sol de Mayo, sin importar su uso.
Finalmente, el decreto de 2010 fijó las reglas técnicas definitivas para colores, proporciones, diseño y confección.
🌍 Otros soles presentes en banderas del mundo
Uruguay también utiliza el Sol de Mayo, relacionado con la Revolución de 1810 y con la idea de libertad naciente en América del Sur.
La bandera de Columbia Británica, en Canadá, incorpora una puesta de sol asociada con su ubicación occidental.
Kirguistán presenta un sol de 40 rayos que representa la unión de sus tribus, mientras que Kazajistán utiliza un sol dorado como símbolo de vida y abundancia.
