La mayoría de las personas mayores asistidas por violencia fueron agredidas dentro de su familia
El Programa Proteger acompañó a más de 1.200 personas en lo que va del año y registró que siete de cada diez agresores eran hijos o hijas.
Una violencia que muchas veces ocurre puertas adentro
El maltrato hacia las personas mayores suele desarrollarse dentro de vínculos cotidianos y puede permanecer oculto durante mucho tiempo. En lo que va del año, el Programa Proteger asistió a más de 1.200 personas que atravesaban distintas situaciones de violencia.
Los datos fueron difundidos en el marco del 15 de junio, Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez.
El 79% de los casos atendidos ocurrió dentro del ámbito familiar y el 70% de las personas agresoras fueron hijos o hijas de las víctimas.
Las mujeres representaron el 78% de quienes solicitaron asistencia, lo que las convirtió en el grupo más afectado dentro de las intervenciones realizadas.
Violencia psicológica, física y económica
El maltrato puede aparecer mediante agresiones directas, pero también a través de conductas más difíciles de reconocer.
Las formas detectadas con mayor frecuencia fueron la violencia psicológica, física y económica.
Algunas situaciones incluyen impedir que una persona administre su dinero, apropiarse de su documentación, decidir por ella o excluirla de actividades por su edad.
También puede existir violencia cuando familiares, profesionales o cuidadores ignoran su opinión y hablan con otras personas como si no pudiera comprender o responder por sí misma.
Cinco mil intervenciones del Programa Proteger
El equipo interdisciplinario del programa realizó 5.000 intervenciones vinculadas con los casos recibidos.
Las acciones incluyeron entrevistas de admisión, visitas domiciliarias, elaboración de informes, articulaciones con otras instituciones y seguimiento de expedientes judiciales.
Además de la violencia doméstica, que concentró el 79% de las situaciones, se registró un 13% de violencia social y un 8% de violencia institucional.
En el 18% de los casos, las personas señaladas como responsables fueron parejas o cónyuges.
El nivel de riesgo fue considerado medio en el 93% de las situaciones analizadas.
Reconocer las señales para poder pedir ayuda
La prevención comienza cuando las personas mayores, sus familiares y quienes forman parte de su entorno pueden identificar comportamientos que vulneran derechos.
Mantener el control sobre las decisiones personales, el dinero y la documentación forma parte de una vida autónoma.
También es importante no permanecer junto a alguien que genere miedo o inseguridad, contar lo que sucede y buscar apoyo sin minimizar ni justificar las conductas violentas.
Las campañas de concientización buscan reforzar el derecho de las personas mayores a decidir, ser escuchadas y desarrollar sus proyectos sin violencia ni aislamiento.
Actividades para visibilizar el maltrato
Entre las propuestas realizadas se presentó la obra El Mundo de Raquel en el Centro Cultural Adán Buenosayres.
La función abordó situaciones de violencia doméstica e institucional y continuó con un espacio de intercambio junto al público.
El martes 17 de junio también se desarrolló un encuentro con la Asociación Civil Amijai y su programa de voluntariado “Contá Conmigo”, con la participación de Ricardo Iacub y un espectáculo lírico.
Además, se presentó en el Hospital Ramos Mejía un protocolo de actuación ante situaciones de violencia elaborado junto con el Programa Proteger.
La agenda se completó con talleres participativos realizados en distintos centros de día de la Ciudad.
Canales para solicitar asistencia
Quienes estén atravesando una situación de violencia o conozcan a una persona mayor en riesgo pueden comunicarse con el Programa Proteger al 0800-222-4567.
La línea atiende de lunes a viernes, de 9 a 16 horas. También se encuentra disponible el correo proteger@buenosaires.gob.ar.
Ante una emergencia, se debe llamar al 911 o al SAME mediante el 107.
