Instalan lomos de burro en distintos barrios para reducir la velocidad

Instalan lomos de burro en distintos barrios para reducir la velocidad

Los nuevos dispositivos buscan ordenar la circulación y disminuir el riesgo de choques y atropellamientos, especialmente en calles residenciales.

🚧 Una medida para calmar el tránsito

Distintas comunas de la Ciudad están incorporando reductores de velocidad con el objetivo de mejorar la seguridad vial en calles donde resulta necesario disminuir la circulación de los vehículos.

Estas estructuras se colocan de manera transversal sobre la calzada y obligan a conductores de autos, motos y otros rodados a reducir la marcha antes de atravesarlas.

Su instalación apunta especialmente a sectores residenciales y zonas donde existe una mayor necesidad de controlar la velocidad.

Cómo funcionan los reductores

Un reductor es una elevación construida sobre el pavimento que modifica físicamente el recorrido del vehículo.

Al aproximarse, el conductor debe disminuir la velocidad para evitar un impacto brusco sobre la estructura.

De esta forma, el dispositivo ayuda a generar una circulación más controlada en puntos considerados sensibles.

🚶 Menor riesgo para peatones y automovilistas

La función principal de estas elevaciones es reducir las posibilidades de incidentes viales entre vehículos y peatones.

También buscan evitar choques entre automóviles provocados por maniobras realizadas a velocidades inadecuadas.

La disminución obligatoria de la marcha permite ordenar el tránsito y aportar mayor previsibilidad en las calles intervenidas.

Materiales utilizados en la calzada

Los reductores pueden construirse con hormigón o PVC, según las características del lugar y el tipo de intervención prevista.

Ambos materiales permiten formar una elevación visible y resistente sobre la superficie de circulación.

La elección del sistema depende de las condiciones de la calle y de las necesidades de seguridad vial de cada sector.

🛠️ El proceso de colocación

La instalación requiere trabajos específicos sobre la calzada y el uso de maquinaria para preparar y nivelar la superficie.

Una vez colocado el reductor, se completa la intervención con pintura demarcatoria para que pueda ser identificado con anticipación.

La señalización correspondiente también resulta necesaria para advertir a quienes circulan por la zona.

Calles más ordenadas y seguras

La incorporación de estos dispositivos forma parte de las acciones destinadas a mejorar el ordenamiento del tránsito en distintos barrios porteños.

El objetivo es que los vehículos circulen a una velocidad adecuada y que peatones y conductores puedan desplazarse con mayor seguridad.